por El Gabolote
Rasprosa:
Anoche soñ麨güeeros güeros: un día el sol los va a acABA R quemando por completo.
Discurso de indigente, commmo las gotas de pintura que caen\escurren del pincel de un/dun pintor,
¡Mala brama de la Diosa Fortuna!. Monotonía pulsante que encanta a la ciudad, como un rico tentempié, no abuses (siempre de perfil) agasajo disfuminador de lo irreal.
Ha despegado un avión/ cargado de moños negros/ y al aire en estA ocasión/ los va soltando en el vuelo/ amigos porque murió/ aquel Señor de los Cielos.
Tongo lolei del congo, puro polvo: chingo. Maracarásacasa.
Para que te vienes si aquí estamos: la placa corriendo a alta velocidad, el coche de lata, el compa colombiano, la buena droga. Algo moralizante, mozaico moral. Gasolina, gota para la lata: siempre llegamos al mismo lugar, seguimos en la gas, parece que el de delante nuestro tenía sed, perdiendo el tiempo con jueguitos. Estamos haciendo, le hablo de usted, que gusto que pueda ayudarte, todo frío pero ella bien caliente. “tenedor con perlas gigante”, dósil, anestesia, hay nos quemamos como dios quiera. Bajón inglés, depresión “brit”, un punto en el mero centro comercial: al que le sabe le gusta –dice el colombiano-, la pura crema, con su acento me meto en su trip ¿cómo llego a Sta. Fe? No tengo telepass. En la carretera. Con las chispas que produce lo que no encaja, según modelos, prendo mi ciegarro,: consejos del sertón.
Una amiga está enferma por la carne, come pura barrita energética, tiene anorexcia. Concreto, concreto, cemento, semen, virgen de la concepción, concepto contemporáneo, fin neolítico, puta, el bob, donde estamos y adonde vamos, de aquí a tu casa. Ni positivo ni negativo, ni mas+++++ ni menos——, pulsando al sonsonete.… los güeros güeros morirán primero, quemados a grados: los colores pastel no se llevan con mi piel morena.
Medio medieval: codex, piel de ternera tierna; lucha psicomaquiana, entre el rastro casto y la carne lúbrica. Sirena cristiana, tentación serena. Nimbo divino, halo santo. Otium = asedia, ocio asédico, neg ocio, negocios. Basileus rumi isoapóstolo. Memoria parA recordar el fin del mundo: -¿quièn está más flaco?-. –eso es cuestión de huesos gruesos. Tengo diarrea explosiva, estoy ya vacío. Verborrea. Tengo que buscar ese lugar a donde tengo que ir (compromiso), ahí nos vemos.
Han salido de las coladeras, nuevos profetas, parece que en el micrófono no existimos ya, anunciando el fin del mundo frente a una pantalla, – quiero ser señora de camioneta-, -dice el profeta-. Fotocopia de un palimpsesto, tras ella, un texto casual mutilado: “es la síbila, la cumaná, no sólo tiene cuya mínima parte es ésta, expreso, pertenesca al culto de los dioses, manera raciocina contra ellos y, que parece que nos obliga el número de los que tocan, algunas profecias del santo, aunque no declara su nombre por partes, a mí me pareció, por si fuera, una profecía larga […]”. (frag. ····#1)
… siempre tengo en mi mano un encendedor. El imposible que nunca intenta, sin minúsculas carolíngeas, una joya que brilla me emociona justo en el paradero de observatorio, es una puta en búsqueda del tesoro, quizá la muerte: puertas en cada muro.
Estoy bien puesto: a su disposición, sentado en camión… salud por tu puta madre, estornudo eficaz, peón moribundo: fueron causas de fuerza mayor-.
Base georgia. Pinche niña fresa que ruega con la papa por un segundo de mierda. Virtud inter-inglar, la favorita del diablo. Se respira con asma sin ciencia, ni noción sin coma, tráfico y vergas, hidrocarburo ruidoso, combustión bajo la luna; la cordura regresa reflejada en un trazo largo, cómodamente acomodado, sin prisa aparente, -una niña, que no reconoce ni aún conoce, pelirroja, sola y despierta, se sostiene sin bastón sobre el suelo, simple cal, simple anzuelo, pescando alterchristus-. Otro cristo, santa anorexia primero, beata/ezquizo, profetisas sin chochos.
Esto es verdad -tal como me lo contaron lo escucharán–, cómo que ni ayá ni acá, aquí estamos, el espacio, el espacio exterior (más que nada es diferente), cómodamente sentado por sobre del pasto, la gota que derramó el mar, hondando en lo profundo.
Un desconocido me recomendó un buen suplemento alimenticio, se me ve de lejos , tres sabores diferentes. Era tan flaco que parecía puro espíritu. Ya era difunta, se miraba tan joven. Los sábados, “los mendigos estimulan la generosidad de las gentes exagerando las contorsiones de sus miembros tullidos”, es día de fiesta. Una vez alunizada la humanidad, más cerca de los primeros dioses mayores, hemos quedado todos alunados, tan solo un simple latido más –según- para un hombre.
´joaquinita, señorita bien vieja, cada palabra una oración bajita: le canta contestado, le encanta… mañana por la mañana se lebanta tenpra, vive sola(por torres de alta tensión). [cres que son carencias?, antes de calzar, pone piedras dentro sus frágiles sandalias {investigando} ], de sol, durante la luna: hay joaquinita, la pura aqua quina: joaquinita. “Que sepa y sea capaz de temblar espiritualmente ante la diferencia entre = und \7” – diceinsky pp. 21.0’12`´-. hoy no se presentó, quién sabe en donde quedó.
Odaror, el relojero orador, retor destetado aún, [qué sigue* después?, justo a la hora que sea suena la alarma. ^hoy?, antes de que acabes de leer esta frase, don gregorio se compró un gato, ¿cómo?, platicando con el futuro, residuos para el porvenir. Pintura, en la pared, concreto, simultánea, medio: cicatriz de tinta herida, como un collar de cuentas polimorfas acomodaditas.
Me meto en un sueño, lleno de plomo blamco, de buen humor, bvaaoajo los puentes del pereiferico. Todos van y vieene y mi nariz constantemente me recuerda lo que no me acuerdo: se me había olvidado que te había olvidado desde hace tiempo…
De pechito, ya era horamen, mas bien espere a que se dajara venir precozmente . el juego nunca ascaba diría richar, dapostando su vida con hierro en mano.
Ojala y van gogh se hubiera podido poner una oreja de papel. Es curioso: creando en los trópicos, aclimatado, evolución a la inversa en clima templado: el paraíso tórrido del aDAN, recordando el final del filme bíblico, la luna de regreso .
En el tribunal de los pies polvorientos: “dicen que la discusión terminó¡no cuando sacó el hierro y le acomodó un plomo en la cabeza”, el mejor argumento, único, incisivo y moralizante: la bala.
“es un volcaán subalterno, sin nombre, de esos que aparecen en Améerica, como el bárbaro facundo” ¿noo quereís, en fin, que vayamos a invocar a la ciencia y la industria en nuestro auxilio, a llamarlas con todas nuestras fuersza, para que vengan a sentarse en medio de nosotros?

